garrapatos

HISTORIA DE AMOR DE UN GARRAPATO

Hoy se han hecho públicos los resultados finales del IV certamen de relatos de Wikihammer 40.000, y el relato de Rut ha quedado segundo! Aquí os lo dejo en primicia para que podáis disfrutar de esta obra maestra del género literario 😉

HISTORIA DE AMOR DE UN GARRAPATO

Corría desesperadamente por la tierra, con las fauces abiertas, loco por coger su presa. Ese costillar de grox se estaba riendo de él ya que cada vez que se movía, el costillar también lo hacía, y cada vez que paraba el trozo de carne interrumpía su carrera, desafiándole a cogerle.

Los bichos verdes estaban a su alrededor rugiendo, moviendo sus brazos enérgicamente y pegando tiros al cielo. Orkos se hacían llamar, y él los quería, o algo así, eran los que le traían carne cuando tenía hambre.

Otros de su redil estaban también con él, corriendo hacia un lado u otro, con la boca abierta y los afilados dientes goteando babas. Se imaginaba que él también tendría ese aspecto, pero es que el maldito trozo de carne olía tan bien…

Últimamente tenía más hambre que de costumbre, desde aquella batalla hacía una semana, cuando la vio…

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De pronto el mundo pareció oscurecerse. En el frente se abrió una grieta en el cielo, una luz brillante, un ruido como el trueno y ¡Pluf!, empezaron a aparecer unas cosas negras en el cielo.

“¡NAVEZ OREJOTAZ!”, escuchó gritar a un amo. Salían de la grieta, acercándose a ellos. Algunas de esas naves bajaron hasta el suelo y empezaron a salir de ellas unos bichos muy feos, larguiruchos, pálidos y cubiertos de cuchillas. Él ya estaba familiarizado con su olor, se habían enfrentado otras veces a esos fideos, incluso algunos compañeros de redil habían muerto intentando comérselos. Otros no habían muerto y consiguieron alguna pierna o brazo que saborearon hasta el hueso.

Empezó el caos, sus cuidadores les azuzaban con ahínco, lanzándoles hacia los eldars oscuros. Él corrió hacia delante, observando a sus compañeros que también avanzaban. Al mirar hacia el frente de nuevo se quedó paralizado. Tal fue el frenazo que dio que notó como se estrellaba algo en sus cuartos traseros y, al mirar un momento hacia atrás, vio a su kaporal dando vueltas medio mareado y trastabillando con sus propios pies, la lanza había caído al suelo y el casco de metal que llevaba se le había bajado, tapándole los ojos, por lo que solo se veían en su cara los colmillos y piel verde. No se entretuvo mucho con este suceso, ya que sabía que los orkos siempre estaban haciendo cosas sin sentido.

Volvió a mirar al frente y se concentró en la causa de su frenazo. Ahí estaba, en la colina, había muchas más con ella, parecidas a ella, pero no como ella.

“¡KYMERAZ!”, oyó gritar a sus amos, pero no les hizo ni caso. Para él solo existía en ese momento aquella preciosidad. Sus patas traseras, tan redondeadas y firmes, con esas curvas que insinuaban promesas de verdaderos placeres. Su cuerpo, tan perfecto, y su abdomen, tan firme y terso, le hacían babear de gusto. Esos dientes tan fieros que exhibía seguro que se transformarían en lengüetazos de súplica cuando él la alcanzara. Estaba decidido a atraparla.

La batalla continuaba a su alrededor. Sonaban disparos, explosiones, gritos y gruñidos. Una de las naves eldar había caído y ardía en llamas, fruto del impacto de uno de los kañonez de sus amos. Varias motoz estaban volcadas y sus dueños se arrastraban intentando encontrar algo a lo que hincarle el cuchillo. Había muchos cuerpos de ambos bandos, pero sus amos seguían tenaces en el avance y los eldars parecían empezar a retroceder, esta vez no ganarían.

Su hermosa y apetecible Kymera seguía en la colina junto a sus hermanas, moviéndose sinuosamente mientras lo observaba todo a su alrededor. Él se dispuso a cazarla, flexionando sus dos fuertes patas para coger impulso, se agachó y, acto seguido, se lanzó corriendo a por ella. A esa velocidad tardaría pocos minutos en llegar a la colina.

Corría con las fauces abiertas, su larga lengua moviéndose al compás del viento que le azotaba en la cara, salpicando a orkos y eldars por igual. En su frenética carrera empujó a dos Zoldadoz de Azalto que estaban peleando contra un íncubo, con tan mala (o buena) suerte que estos cayeron encima del eldar, y cuando se levantaron, este tenía una de sus rebanadoraz atravesándole el estómago. También aplastó a un kanijo mientras saltaba para esquivar una moto orka que había quedado en el suelo sin conductor. El bichejo intentó aferrarse a sus dedos pero, tras varias zancadas, se desprendió de su zarpa, convertido en puré verde de Gretchin.

Estaba cerca, casi podía imaginarse cómo se sentiría tocarla, mordisquearla juguetonamente… Quedaban unos metros cuando, de repente, vio aparecer a un escuálido eldar al lado de las kymeras, se puso a hacer cosas con las manos, a gritar, hubo una luz, él salto con sus fauces abiertas hacia ella, un trueno, una luz más intensa, casi había llegado a su kymera, una explosión y entonces… ¡Plof! Cayó al suelo y rodó colina abajo. Cuando miró hacia arriba su kymera ya no estaba, ni las otras tampoco.

Los Eldars huían, las naves recogían a los que quedaban y salían por la grieta que había aparecido en el cielo. Detrás de él un montón de amos orkos estaban tirados en el suelo, alrededor de un cráter que había aparecido tras la explosión. Algunos de ellos seguían vivos, unos solo aturdidos, otros heridos, se iban arrastrando intentando alejarse de la zona donde había explotado algo.

Ella había desaparecido, se sintió vacío por dentro, y hambriento, muy hambriento.>>

No, no debía pensar en eso, le desconcertaba, no le permitía atender al costillar que se meneaba suculento en frente de él.

“¡Se acabó!”, pensó, y su resolución se volvió más fuerte. Ese trozo de carne sería suyo. Se concentró en su aroma, cerró los ojos y dejó que lo inundara. Al abrirlos fijo su vista en su color rojo, en el brillo que despedían los trocitos de grasa al recoger la luz de las hogueras. Escuchó, los gritos de sus amos orkos, el ruido que hacían sus armas al dispararse… Todo se ralentizó para él y, por fin, se dispuso a darle caza. Se agachó, mirando fijamente el trocito, que danzaba alegremente delante de él. De repente, impulsándose con sus dos musculosas patas, saltó hacia delante, el trocito saltó a su vez.

Empezó una persecución entre ellos dos. Él corría a la máxima velocidad que podía, la carne también lo hacía. En un momento el trocito giró, seguro que para despistarle, él giro también sin perderlo de vista, siguió corriendo, otro giro para despistarle, pero no, él no se dejó engañar y casi lo cogió.

Oía a sus amos cada vez más excitados. Decidió que debía hacer un sprint final y movió sus patas todo lo rápido que pudo. En un momento de la carrera pudo escuchar como esos grandes verdes saltaban y rugían eufóricos “¡Ha ganado!”, también se oyó algún disparo y el sonido inconfundible de unos cuantos dándose golpes, pero no dejó que eso lo despistara de su objetivo.

Frenó en seco, taladró el costillar con la mirada, lo vio despistado, parecía que se acercaba a él… supo que esa era su oportunidad. Con un salto abrió las fauces y, para su sorpresa, atrapó el costillar de un bocado. Mientras lo agarraba fuertemente para que no escapara, vio volando por encima de su cabeza un pequeñajo de orejas puntiagudas, un gretchin. Aterrizó justo en frente de él, se le quedó mirando, llevaba un palo con una cuerda atada en un extremo. Se incorporó, lo miró fijamente y de repente salió corriendo como alma que lleva el diablo, alejándose cada vez más. Pero a él no le interesaba ese saco de huesos y pellejo, ya tenía su bocadito para él solo. Lo masticaba, notando como crujían los huesecitos, saboreando las gotitas de grasa que había visto brillar y pensando que jamás, nunca, iba a dejar que se le escapase un bocado.

Él era un garrapato y comer deliciosos bocaditos de carne de grox, de humano, de kymera, de gretchin… de lo que fuera, era su fin en la vida, y le encantaba.

Definitivamente estaba enamorado de la comida.

Orkos Zalvajez

Incluso para los estándares orkos hay algunos pielesverdes que son aún más bárbaros que el resto de sus congéneres. Los hay que desconfían de los “avances de la tecnología orka” (no he podido escribirlo sin reirme), como los chikoz del klan “Mordizko de Víbora”, y también los hay que por circunstancias fuera de lo común no tienen acceso a la kultura orka convencional, como los orkos zalvajez de las selvas ecuatoriales de Armageddon.

Ambos grupos usan garrapatos gigantes, y otros tipo de monturas como los jabaliez, antes que montar en vehículos de combustión. También el número de kaporales y eztrámbotikos es relativamente alto en las dos clases de orkos zalvajez. En ocasiones estos exzentrikoz han conseguido llegar a cierto estatus similar al de un kaudillo: como el viejo Zogwort, el infame kabezadisforme capaz de metamorfosear en garrapatos a sus enemigos; o Zodgrod Wortsnagga, un kaporal que usaba técnicas revolucionarias para entrenar komandos gretchins y snotlings.

Pero mientras que los chikoz Mordizko de Víbora prefieren el estilo de vida arkaiko, los orkos zalvajez no tienen otra alternativa. En los Mordizko de Víbora hay chapuzaz y mekanikos (en “Evil Sun Rising” aparece uno, fiel defensor de la tecnología a vapor) pero los orkos zalvajez suelen carecer de este tipo de exzentrikoz. Además los mordizko de víbora lanzan WAAAGHS infestando pezioz ezpazialez como el el resto de orkos, mientras que los orkos zalvajez se limitan a asolar su planeta hasta que “evolucionan” por sí mismos gracias a la chatarra y otros restos de tecnología que puedan encontrar o hasta que otros orkos les encuentren y les devuelvan al redil de la kultura verde.

En 2ª edición los jinetez de jabalí representaban a este tipo de “chikoz de pueblo”, y en 3ª Andy Chambers (indiscutible Zeñor de la guerra junto con Adrian Wood) y un par de colaboradores sacaron una lista para usar orkos zalvajez (podeis verla en este enlace).

A día de hoy hay que tirar de forge world para usar garrapatos gigantes o gargantuescos, o usar minis “cuenta como” para representar a estos pielesverdes de la old school, yo uso a los jinetez como motoristas, garrapatos aplastadores como lataz, y un garrapato conversionado a partir de una mini viejuna (Atrocidad de las cavernas, de la marca Mars Ultor) como dreadnought. Tal vez intente sacar un perfil y valor de puntos para los jabalies…

zalvajez4

“Loz gañanez”

El orkoziztema (4)

En este caso trataremos un garrapato que a día de hoy sigue presente en el codex con un nombre ligeramente distinto (squig hound, algo así como garrapato sabueso), un elemento de equipo disponible para los kaporalez ( o ezclaviztaz) bastante necesario para ayudar a los pelotones de gretchins con los chequéos de moral.

Garrapatos mastines

Los garrapatos mastines son especialmente criados y entrenados por los Kaporalez con el propósito de guardar y controlar los rebaños de kanijoz. Están emparentados con muchas variedades de garrapatos mascotas, pero han sido especialmente criados para ser rápidos, inteligentes, feroces y resistentes. Sus largos y sensibles hocicos y su agudo oído les capacitan para rastrear snotlings y gretchins fugados por muy escondidos que estén. Los garrapatos mastines son excelentes bestias rastreadoras, y son capaces de de seguir rastros de varios días. Los kaporalez que tienen buenos garrapatos mastines son ocasionalmente contratados por noblez para rastrear objetos o equipo perdido, pensando que seguramente el rastro conducirá a la peña del clan Cráneo de muerte más cercana.

Sus poderosas patas y su bajo centro de gravedad hacen que el garrapato mastín se mueva rápidamente a través de cualquier terreno. Son trabajadores incansables, están constantemente corriendo en circulo alrededor de los kanijoz, pisando los talones de los rezagados, y cazando a aquellos que se separan de su manada.

Los kaporalez controlan a sus garrapatos mastines con una combinación de llamadas y silbidos. Los garrapatos mastines comienzan su adiestramiento desde cachorros, y el repertorio de ordenes que son capaces de entender y llevar a cabo se incrementa a medida que van madurando. La relación entre un garrapato mastín y su maestro es muy estrecha, y en ocasiones su comunicación parece casi empática. El sistema de ordenes usado por cada kaporal es único, y sería imposible para un kaporal que un garrapato entrenado por otro orko le obedeciera.

garrapato-mastin

El orkoziztema (3)

Usados como munición para la desaparecida katapulta lanzagarrapatos (en algún codex más moderno se menciona que algunos lanzadorez tienen el aspecto de una catapulta medieval), o como equipo para los personajes en forma de granadas, los garrapatos zumbones eran un auténtico dolor de muelas en 2ª edición.

Garrapatos Zumbones

Los garrapatos zumbones se encuentran entre las plantaciones de hongos, los kanijoz son los encargados de sacarlas de sus escondrijos y encerrarlos en tarros.Estos recipientes están hechos con barro cocido al sol, y se les taladran unos pequeños agujeros para que los garrapatos que contengan puedan respirar. Cuando un buen número de garrapatos están dentro de una de las vasijas esta se tapona con un corcho y se sella con más barro. Normalmente los garrapatos zumbones se alimentan de otros garrapatos de mayor tamaño, o pequeños animales como las ratas, así que rápidamente se ponen muy hambrientos una vez son son capturados .Pueden aguantar muchas semanas sin alimento, volviéndose cada vez más furiosos y salvajes. Los kanijos saben qué recipientes contienen los garrapatos más furiosos por el tono de los zumbidos y las vibraciones provocadas por los garrapatos al intentan salir al exterior (por eso los recipientes deben de tener paredes gruesas y resistentes). Esas vasijas contiene un pequeño enjambre de garrapatos frenéticos, así que son disparadas en el campo de batalla por lakatapulta lanzagarrapatos. Al impactar estos proyectiles se rompen liberando al enjambre que atacará a cualquier cosa cercana.

garrapatos zumbones

El orkoziztema (2)

Si en la entrega anterior hablábamos de los garrapatos usados por los matazanoz ahora es el turno de chapuzaz y mekánikos. Tengo varias minis de kanijoz con garrapatos aceitosos, además de un garrapato ayudante del mek, los iré colgando según estén pintados.

Garrapato aceitoso

El cuerpo del garrapato aceitoso segrega una mucosidad negra espesa y aceitosa, esta sustancia es usada por los orkos como aceite de motor. Para lubricar maquinas un mekániko sostiene el garrapato aceitoso cerca de la pieza en cuestión y lo estruja fuertemente, disparando un chorro de secreción aceitosa directamente donde la lubricación es necesaria (aunque claro si accidentalmente el mekániko lo estruja mientras que lo sostiene del sentido contrario…).La cantidad de aceite que necesitan los orkos durante un WAAAAGH! es enorme, barriles y más barriles son llenados de aceite de garrapato para poder aprovisionar sus enjambres de destartalados vehículos. El modo más eficaz de extraer aceite de un garrapato es usando una gran prensa hidráulica. La alternativa es meter a los garrapatos en barriles y que los gretchins los aplasten saltando sobre ellos una y otra vez. Con este método más rústico se pierde mucho aceite entre las salpicaduras que embadurnan al kanijo, el barril y las inmediaciones, pero la visión de los pobres gretchins embadurnados de pringue negro resbalando y cayéndose continuamente hace que los orkos se echen unas risas.

garrapato aceitoso
garrapatoaceitoso2

Kanijo graziento con garrapato aceitoso

El orkoziztema (1)

Este texto nos desvela el origen del garrapato médiko que incorporaban las megarmaduras de 2ª edición, y de algunas cartas de equipo del matazanoz (garrapato jeringa, garrapato vakuna). Además también hace referencia a un hecho que se ha mantenido en todos los codex orkos, hay que tener cuidado al ir al “tigre” en un kampamento orko XD

Garrapatos médikos

Muchas clases de garrapatos tienen usos medicinales, y algunas especies, como el garrapato jeringa, son solamente usados con ese propósito. Los garrapatos médikos tienen propiedades naturales que los matazanoz aprovechan en su labor de remendar a los orkos heridos en combate. Por ejemplo el garrapato jeringa exuda un soporífico veneno, lo que le convierte en un buen anestésico.

Posiblemente el más común de estos garrapatos sea el garrapato peludo que es usado para suturar o grapar pacientes. El garrapato algodón es un tipo de garrapato peludo, pero a diferencia de las largas melenas de sus primos, su cuerpo está cubierto de un pelaje corto y suave. Los orkos usan al garrapato algodón para limpiar heridas durante las operaciones, y también vienen bien como pañuelo de emergencia. Otros garrapatos son puestos en conserva para fabricar medicinas a partir de sus cuerpos. A veces los matazanoz crian garrapatos en jaulas o botellas, pero lo más común es que caven letrinas específicamente para cultivar extrañas criaturas dentro.

Estas letrinas tienen que ser especialmente vigiladas por los kanijoz kamilleroz del matazanoz, para evitar que los garrapatos sean robados por algún enemigo, y también para que accidentalmente los orkos no la usen sin darse cuenta. No es raro que un orko desprevenido sea picado por un garrapato jeringa mientras que está usando la letrina del matazanoz, que la anestesia haga su efecto y caiga dentro del pozo desapareciendo para siempre. Afortunadamente la mayoría de garrapatos pueden ser criados en recipientes o tanques.

Cada matazanoz cría sus propias subespecies de garrapatos, y están muy orgullosos de sus resultados. Los matazanoz están siempre tratando de crear nuevos tipos de garrapatos médikos o adaptar garrapatos domésticos para usos medicinales. La intentona de usar garrapatos muerde caraz para realizar la amputación de un miembro a un paciente no fue muy exitosa, ya que también tienden a morder las extremidades de los kanijoz kamilleroz o incluso los dedos del matazanoz.

garrapatomediko